Episodio 1: El ABC de las Suculentas

En el primer episodio de Botánica Ligera entrevistamos a Betania Santacá coleccionista y amante de las Suculentas. Junto a ella analizamos las claves para que estas plantas no sólo sobrevivan, sino crezcan y florezcan. Betania nos enseña las principales diferencias entre los cactus y las demás suculentas, explica cuáles son los signos preocupantes y recomienda géneros aptos para principiantes.

Episodio 1: El ABC de las Suculentas

 

Las suculentas son plantas carnosas, nativas en su gran mayoría, de lugares áridos del mundo, principalmente de África y América. Están adaptadas a condiciones de escasa humedad, suelos pobres, exposición solar intensa y temperaturas extremas. Presentan tejidos en sus hojas, tallos, ramas o raíces en los que se acumula agua. Cuentan también con otros mecanismos fisiológicos que les permiten sobrevivir en condiciones que otras plantas no resisten.

Todos los cactus son suculentas, pero no todas las suculentas son cactus.

La historia de Betania con las plantas empezó de chica: su papá, que es ingeniero agrónomo fundó el Vivero Vida Verde cuando ella nació, hace 38 años. Fue a una escuela agraria y de adolescente descubrió las plantas suculentas, que para entonces aún no tenían en el vivero. En ese momento nació su fascinación por ellas y su poder de supervivencia. Con el tiempo se empezó a dar cuenta de las diferencias entre los diversos géneros, investigó habló con cultivadores, y las estudió. Hoy además de llevar adelante el vivero y trabajar diariamente con plantas dicta dos cursos de Crasas y Suculentas en la Fundación Biosfera de La Plata.  

Betania Santacá en su vivero Vida Verde

Aquí algunas notas sobre lo que nos contó en la charla:

Cactus: oriundos de diversas zonas del continente americano, la mayoría de las especies poseen su época de mayor actividad en primavera y verano.

Los siguientes son géneros de cactus que florecen jóvenes: Rebutia, Mammillaria y Lobivia.

Otras suculentas: hay varias familias, géneros y especies. La familia Crassulácea es muy amplia, y posee géneros y especies de zonas muy diversas. La época ideal de reproducción ya sea por hojas y esquejes, como así también las podas, es a fines de verano, durante el otoño y principios de invierno. Dentro de esta familia muchas de sus especies intensifican sus colores y características con los primeros fríos y a medida que se acortan las horas de luz.

Las siguientes son suculentas fáciles de llevar ideales para principiantes: Kalanchoe, Echeveria, Sedum y Haworthia

Tres claves para que crezcan:

Sustrato: necesitan un sustrato poroso, suelto y permeable. Se puede armar con un 60% de tierra negra enriquecida con humus y un 40% de materia inorgánica como vermiculita, perlita o arena de río (no es lo mismo que la arena de construcción!). Se recomienda renovar el sustrato cada año en lo posible. El contenedor siempre tiene que tener orificios que permita el drenaje del agua. 

Riego: las Cactáceas es recomendable no regarlas en los meses de mucho frío (junio, julio y principio de agosto) y hay que protegerlas de las lluvias. Luego aumentar los riegos gradualmente. 

Las demás suculentas en verano pueden recibir riegos semanales, puede ser cada 4 o 5 días. Lo mejor es permitir que el sustrato se seque entre riegos, se puede ver con un palito si está seco. En invierno si están al exterior solo agua de lluvia (siempre que sea lluvia esporádica, si son varios días seguidos, mejor resguardarlas).

Luz: hay que encontrarles un lugar en el que reciban muy buena luz solar indirecta por lo menos 5 hs seguidas del día (no se recomienda sol directo tantas horas). Si tienen poca luz las suculentas van a sobrevivir pero se van a debilitar, eso las hará más propensas a un mal desarrollo y a las plagas. En el caso de los cactus les viene bien la luz solar directa por la mañana, o después de las 3 o 4 de la tarde (medio día de sol directo es lo mejor para ellos).

 

Más datos:

Temperatura: en invierno es importante amortiguarles el impacto de las heladas: si están en el exterior se pueden apoyar contra una pared alta. Y en el verano no hay que dejarlas en el sol directo por períodos largos. Un dato: el frío les vienen bien para marcarles en qué temporada están, y para cumplir con su ciclo. Un invierno frío propicia que luego en su momento florezcan.

Signos preocupantes: hojas distanciadas hablan de un crecimiento desmedido que las debilita, las manchitas en sus hojas pueden ser hongos, también pueden ser atacadas por plagas y si están lejos de la luz pueden etiolarse. En particular en los cactus esto se hace evidente porque la punta se va afinando y las espinas se van espaciando. 

 

Orbea híbrida en flor

 

En este episodio colaboraron: María Julia Martinefsky, ingeniera agrónoma del INTA, fue super generosa con material sobre las suculentas; Matías Tortello prestó su voz para pronunciar algunos nombres botánicos y Betania Santacá me recibió en su vivero Vida Verde un día de lluvia para darme esta entrevista. Su vivero está en calle 72 entre 21 y 22, La Plata.

Pueden escuchar los episodios desde el blog inesviturro.com o suscribirse al podcast Botánica Ligera en Spotify, iVoox o iTunes. De esa manera las plataformas les avisan cuándo hay un episodio nuevo para escuchar.

La música que utilizo en el podcast es de licencia de Creative Commons. El diseño de imagen es un diseño de valeria_aksakova / Freepik

 

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